NUEVA YORK (AFP) - El príncipe británico Enrique dice que "nunca dejará de preguntarse" sobre la verdad detrás de la muerte de su madre Diana, en una entrevista conjunta con su hermano Guillermo, que se refirió al "lastre" emocional que cargan por ser miembros de la realeza.
En extractos divulgados el martes de una entrevista que los príncipes dieron a la cadena NBC News, los hijos de Diana y el príncipe Carlos dijeron que la muerte de la princesa en un accidente de automóvil hace casi 10 años proyectó una sombra permanente en sus vidas.
Diana murió cuando su automóvil, perseguido por 'paparazzi', se estrelló en el túnel del Puente del Alma, en París, el 31 de agosto de 1997.
"Lo que haya pasado en ese túnel, sabemos que nadie nunca lo sabrá", dijo Enrique, de 22 años, al presentador de la NBC Matt Lauer, según los extractos adelantados por la revista People.
"Estoy seguro que la gente siempre pensará en eso (...) nunca dejaré de preguntarme sobre eso", añadió.
Guillermo, de 24 años y segundo en la línea del trono británico, indicó que la memoria de la muerte de su madre no menguó con el paso del tiempo.
"No pasa un solo día sin que piense en ello", señaló.
La entrevista, grabada en la residencia oficial de los príncipes en Londres, será emitida el 18 de junio en la cadena estadounidense.
Guillermo tenía 15 años y Enrique 12 cuando su madre falleció. Diana se había separado del príncipe Carlos, heredero al trono, en 1992, y se habían divorciado en 1996.
"En los últimos 10 años personalmente siento que ella siempre está ahí", dijo Enrique.
Los dos príncipes son actualmente oficiales en el Ejército británico. Su vida social -como los amores de Guillermo y el gusto de Enrique por la vida nocturna- atraen continuamente la atención de los medios en Gran Bretaña.
Ambos admitieron que no era posible llevar una vida completamente "normal".
"En nuestra vida privada y en algunas otras partes de nuestra vida queremos ser lo más normales posibles", dijo Enrique. "Es difícil, porque en un sentido nunca seremos normales".
Guillermo, cuya separación de su novia Kate Middleton llenó las tapas de los diarios en Gran Bretaña, indicó que forjar relaciones era difícil debido a su estatus real.
"No quiero ser querido por alguien solo por quien soy. No quiero gente aduladora alrededor", dijo Guillermo.
"Es tan difícil para nuestros amigos como para nosotros", añadió Enrique. "La razón por la cual dijo esto es porque nuestros amigos tienen que soportar mucho, por nosotros".
"Hay mucho equipaje que viene con nosotros, créanme. Mucho equipaje", añadió Guillermo.
Consultados sobre cuál sería su trabajo soñado si no fueran príncipes, Guillermo indicó que le gustaría ser piloto de helicóptero o trabajar para las Naciones Unidas. Enrique optó por vivir como guía de safaris en Africa.
Los príncipes han organizado un concierto en recuerdo del que sería el cumpleaños número 46 de su madre, el 1 de julio, con estrellas que actuarán en el estadio Wembley de Londres en memoria de la popular princesa.
Por su parte, Tina Brown, cuya biografía sobre la princesa británica "The Diana Chronicles" acaba de ser editada en Estados Unidos, dijo el martes a la cadena CNN que Diana estaba por dar un cambio de rumbo en su vida cuando la golpeó la tragedia.
Brown, que almorzó con Diana pocas semanas antes de su muerte, señaló que estaba por emerger de su complicado periodo post-divorcio y asumiendo su naciente rol como defensora de los derechos humanos.
Diana participaba en campañas de lucha contra el sida y contra las minas personales.