Valladolid, 12 may (EFE).- Una ocarina precolombina fechada en torno al año 1000 antes de Cristo, hallada en Turrialba (Costa Rica) y cedida por el compositor de este país Marvin Camacho, se ha sumado a los fondos del Museo de la Música que el intérprete Luis Delgado gestiona desde 2002 en la localidad vallisoletana de Urueña.
La ocarina es un instrumento aerófono (se acciona mediante aire), tiene un tamaño reducido y en el caso de la donada está labrada en barro y decorada en un único color terroso con dos figuras humanas en su parte superior, según ha explicado hoy a Efe el también compositor Luis Delgado.
La pieza ha venido acompañada de otra ocarina, ésta fechada en el siglo XV, también globular, de barro, construida en forma de animal e igualmente donada por Marvin Camacho y procedente de Turrialba, donde se encuentra el Parque Arqueológico "Guayabo", cuya antigüedad se ha datado sobre el año 10.000 antes de Cristo.
Ambas han sido restauradas y una de ellas se encuentra en condiciones de poder ser utilizada, al igual que la mayoría de los instrumentos expuestos en el Museo de la Música, más de quinientos de todos los continentes, épocas y procedentes de la colección que Luis Delgado ha reunido en sus más de treinta años de trayectoria.
Las ocarinas "están dotadas de un valor arqueológico y organológico incalculable" y su tradición musical "es prácticamente desconocida en España", ha señalado el máximo responsable del museo, compositor permanente del Planetario de Madrid y especializado en música antigua de evocación andalusí y cristiana.
La donación se materializó a mediados del pasado mes de abril en Urueña (Valladolid), durante la celebración del IV Simposio de Patrimonio Inmaterial que la Fundación Centro Etnográfico "Joaquín Díaz" organizó con el lema "La voz y el ingenio", y en el que participaron profesores y estudiantes procedentes de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Venezuela, Cuba, Francia y España.
Luis Delgado, que acaba de publicar el disco "As-Sirr" (Nubenegra), recibió los dos instrumentos en nombre de Marvin Camacho y de manos de Susan Campos, presidenta y cofundadora de la Asociación de Cooperación Iberoamericana en la Música (ACIMUS).
Junto a las ocarinas recogió también toda la documentación que acredita, por parte de las autoridades de Costa Rica y de su embajada en España, tanto la antigüedad como los permisos legales para su salida de ese país y su exposición en el Museo de la Música de Urueña, municipio éste que también alberga la única Villa del Libro existente en España.