* El director de orquesta alaba el virtuosismo de la Sinfónica de San
Luis
Por Juan Carlos Castellanos C., EnviadoSan Luis Potosí, 9 May (Notimex).- El director de orquesta David
Cho aseguró que los artistas, la gente talentosa originaria de Corea
del Sur y México "son los mejores amigos, porque comparten un
virtuosismo evidente en materia musical".
Nacido en Corea del Sur y criado desde los 11 años en Estados
Unidos -donde radica-, Cho aseveró en entrevista exclusiva con
Notimex, que llegó a América a los 11 años de edad (ahora tiene 34) y
que desde entonces ha sembrado, cultivado y cosechado grandes
amistades, sobre todo de artistas mexicanos.
Otros gustos e intereses que comparten ambos grupos de migrantes
son los negocios y la religión, observó, quien esta noche será
director huésped durante el concierto que ofrecerá la Orquesta
Sinfónica de San Luis Potosí. "Coreanos y mexicanos se entienden
entre su inglés, español y coreano", adujo.
David In-Aez Cho ganó el primer lugar del tercer premio
Internacional "Eduardo Mata" de Dirección de Orquesta 2007, galardón
que compartió con Amor Gupton, ambos en representación de Estados
Unidos, lo que le reportó una bolsa en metálico por cinco mil dólares
para cada uno.
¿Cómo ha cambiado su vida ese premio de carácter internacional?
"Ha sido muy gratificante, sobre todo, porque el premio consistía,
además en dirigir 18 orquestas nacionales e internacionales en una
gira bastante extensa. Pero, como el estímulo fue compartido, nada
más debí trabajar con nueve".
Eso lo tiene feliz, porque dirigir 18 orquestas del mundo "es
demasiado". Cho explicó que antes de cumplir cada compromiso frente a
los grupos orquestales, debe someterse a un severo trabajo de
estudio, concentración y disciplina, "lo cual es muy pesado para un
joven director como yo", dijo.
Tras adjudicarse en el mismo certamen la Batuta de Plata y una
escultura del artista oaxaqueño Sergio Hernández, Cho se encuentra en
esta ciudad, donde se ha maravillado ante el virtuosismo de los
músicos ejecutantes locales. Luego, colocó en el cielo a los
"maravillosos músicos mexicanos".
Habló sobre la oportunidad que tendrá esta noche, al dirigir la
Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, y compartir escenario con una
de las pianistas de mayor fama en la campiña pianística actual, la
maestra Silvia Navarrete, en un concierto dentro del VIII Festival de
San Luis.
Cho coincidió en sus declaraciones con el maestro José
Miramontes Zapata, quien ayer señaló, también en entrevista, que el
concierto que ofrecerá esta noche en el Teatro de la Paz, incluye una
obra que rara vez se toca en el mundo, la Obertura Carnaval Op. 92,
de Antonin Dvorak.
Explicó que esa ejecución requiere de un virtuosismo a toda
prueba "y al igual que el maestro Miramontes, ahora he descubierto la
magnitud del grado de dificultad para tocar esa pieza del repertorio
clásico de Dvorak", señaló el joven director de orquesta, entre
manoteos y cejas levantadas.
Del mismo autor, la orquesta interpretará la Sinfonía No. 8 en
Sol Mayor, Op. 88, una pieza menos arriesgada, aunque también
representa un esfuerzo enorme, tanto para el director como para los
solistas y el resto de la orquesta". Aquí, Cho dijo estar confiado
ante el talento de los nacionales.
Complementa el programa del recital, el Concierto para piano en
Fa, de George Gershwin. El entrevistado volvió a levantar hasta las
nubes a los instrumentistas mexicanos, al apuntar que "durante los
ensayos, cada elemento ha sabido captar con exactitud cada indicación
que yo hago".
Finalmente, el director de orquesta huésped puso sobre las nubes
a todos, absolutamente a todos los integrantes de la Orquesta
Sinfónica de San Luis Potosí y prometió que esta noche "será
inolvidable para el público de esta ciudad, porque todos hemos
preparado un concierto realmente asombroso".