Su nombre incita en la memoria esa conjunción entre estilo, individualidad y emancipación femenina. Sin embargo, "Coco" Chanel no siempre fue aquel ícono inamovible en el Parnaso de la moda, sino también fue Gabrielle, aquella mujer de carne hueso, huérfana y abandonada a los caprichos del destino.
Para dar vida a este drama de superación, llega este jueves a salas peruanas la película "Coco antes de Chanel" en la que la actriz francesa Audrey Tautou ("Amelie") encarna a la célebre diseñadora que le quitó la rigidez a la moda femenina.
La cinta dirigida por Anne Fontaine explora además duros episodios de la vida de Chanel, como cuando fue abandonada por su padre cuando era niña, sus primeros años como costurera, cantante de cabaret, además de su relación con dos hombres que marcaron tanto su vida amorosa como profesional: Étienne Balsan (Benoît Poelvoorde) y Arthur Boy "Capel" (Alessandro Nivola). El primero, su mentor; el segundo, su amante. Y, ambos, inversionistas de sus primeras colecciones y boutiques.
"No fue tanto la moda como las cualidades de esta excepcional mujer las que me llamaron la atención", explica Fontaine en una entrevista dada a Warner Brothers. "Me tocó particularmente que se haya forjado a sí misma. Esta muchacha, que venía del campo, pobre, sin educación, pero dotada de una gran personalidad, estuvo destinada a estar más allá de su tiempo".
Años antes de que las cámaras comenzaran a rodar entre París y Normandía, Fontaine debía dar el primer paso: tratar de armar el rompecabezas de una vida. "Pensé que debía apegarme a los primeros años de su vida () fue entonces que leí la biografía escrita por Edmonde Charles "Roux, Chanel and Her World: Friends, Fashion and Fame". El segundo paso fue encontrar a la actriz ideal para interpretarla". Fue ahí que surgió el nombre de Audrey Tatou.
Durante el primer encuentro entre la directora y la actriz, la personalidad de esta última impactó a la cineasta. "Su voluntad, su densidad y audacia simplemente me atravesaron". Aunque Tatou ha dicho desde el inicio que no está interesada en la moda per se, fue el personaje de Chanel y la visión de Fontaine lo que la flecharon. "Su espíritu y la posición que le ha dado a las mujeres me fascinan. Anne evadió clichés y me ayudó a desarrollar la naturaleza de Chanel siendo frágil y dulce, pero orgullosa y dominante".
ADIÓS ESTEREOTIPOS
El tercer pilar de esta cinta de época fue ?según Fontaine? tener una dirección escenográfica y de vestuario que escape de lo pintoresco pero, al mismo tiempo, sea fiel al período en el que se desenvolvió Chanel. Tanto el diseñador de producción Olivier Randot como Fontaine compartían una visión "corrosiva" de aquel tiempo.
Tras ver exhaustivamente películas de la época e investigar arduamente, la productora se puso como premisa básica "tener cuidado en no concentrarnos más en el diseño que en los personajes. Eso es lo que le da sustancia a una película", explica Randot.
Para los vestuarios se contrató a Catherine Leterrier, ganadora del premio César y colaboradora de célebres directores como Alain Resnais, Luc Besson y Ridley Scott. "Lo que Karl Lagerfeld hizo para adaptar el estilo de Chanel al futuro, lo hice yo hacia el pasado, diseñando así los primeros modelos e influencias", explica Leterrier quien logró una precisión admirable gracias a la ayuda del Conservatorio Chanel y del mismo Karl Lagerfeld.