* El barítono celebra 50 años de trayectoria en la ópera mundial
México, 3 Jun (Notimex).- El barítono mexicano Roberto Bañuelas
recibió la Medalla de Oro que el Instituto Nacional de Bellas Artes
(INBA) entrega a las personalidades más destacadas del quehacer
artístico y cultural, por sus 50 años de sólida e internacional
trayectoria.Tocó a Ricardo Carrión Figueroa, subdirector de esa institución,
hacer entrega de la presea a quien calificó de "pilar de la ópera
nacional". Por eso, anoche llovieron flores color púrpura dentro de
la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en esta ciudad
capital.
Al tiempo que el funcionario cultural hacía entrega de la áurea
condecoración, amigos, parientes e invitados especiales obsequiaron
al homenajeado un aplauso sin medida, de pie, acompañado de
aclamaciones de admiración y respeto. El maestro Bañuelas
correspondió con palabras.
"Procedente de Ciudad Camargo, Chihuahua, en 1951 llegué a la
Ciudad de México para estudiar arquitectura y, entre la confusión de
la gran metrópoli y la clara voz de la vocación, al equivocar el
domicilio, quedé inscrito en el Conservatorio Nacional de Música",
dijo.
Con voz clara y fuerte, explicó que a los seis meses de estar
inmerso en el estudio del canto, del piano, del solfeo y el
aprendizaje del italiano, fue reclutado, con una docena de
condiscípulos, para ser incorporado al ejército egipcio de la Opera
Nacional, A.C., donde debutó.
"Las funciones del 3, 7 y 10 de julio hicieron mi debut
operístico con María Callas, Mario de Mónaco, Giuseppe Taddei, Oralia
Domínguez y Roberto Silva. Ellos, brillantes protagónicos; yo, asido
a una lanza, soldado de infantería que causó baja tras la marcha
triunfal del tercer día", añadió.
Sus ganancias de esa temporada fueron de 12 pesos, "cuando no
había crisis recurrentes". El maestro Guido Picco, con quien estudió
repertorio y le dirigió en la representación de su debut en "La
Bohéme", el 24 de abril de 1958, le advertía sentencioso y profético:
"Ya que haz elegido una carrera tan difícil, debes lograr un
nivel artístico del oficio para poder competir internacionalmente,
porque la vida de un cantante de ópera en México es tan
contradictoria y difícil como la de un torero en Nueva York", contó
jocoso el barítono.
Mientras contaba de manera somera su trayectoria artística, con
pátina de anécdotas graciosas y salpicada de recuerdos envueltos en
vicisitudes y mil contratiempos, el público apenas respiraba y se
mantuvo al filo de su asiento, pues Bañuelas resultó gran narrador.
Platicó que en octubre de 1958, a seis meses de su debut con el
"Marcelo" de "La Bohéme", de Puccini, alternó, por primera vez como
cantante, con un elenco internacional en dos representaciones de
"Boris Godunov" que protagonizó el inmenso artista Nicola Rossi
Lemeni.
"Desde entonces, hasta ahora que me encuentro frente a ustedes
en este magno reconocimiento, he participado en más de mil funciones
de ópera y un crecido número de conciertos con orquesta y recitales
de piano. Considero que ha sido la mía una vida de apasionado
trabajo", acotó.
Trabajo que, explicó de inmediato, le ha dado el privilegio de
interpretar las grandes obras del teatro musical, así como la de
haber alternado "con los mejores cantantes del mundo cuando ellos
estaban en su mejor momento y yo, también", refirió Bañuelas con
aplomo.
Filosófico, subrayó que entre los sueños y el escenario, el
misticismo y el erotismo, "el canto es la identificación del
intérprete con la vida y el arte a través de la música de la propia
voz. Inmensa gratificación es la de servir con calidad a los grandes
autores y a sus obras".
En ese sentido, puntualizó que mientras el creador realiza la
hazaña de partir de lo abstracto para llegar a la forma y a la
expresión de lo intangible, el intérprete debe recorrer el camino
trazado por los autores, "y debe hacerlo con entrega de honestidad y
talento para la conquista de la belleza".
Antes, el panel integrado por José Areán, director de la Opera
de Bellas Artes; Eduardo Lizalde, escritor; y Héctor Sosa, cantante,
realizó una semblanza del galardonado, al tiempo que a través de una
pantalla gigante se transmitieron testimonios de especialistas que
conocen su obra.