Moscú, 2 jul (EFE).- La cantante francesa Mylène Farmer cautivó anoche al público moscovita que colmó el Pabellón Olimpíyski con un espectáculo de dos horas, su única actuación en esta visita a la capital rusa.
El concierto, en el mismo escenario que hace poco más de un mes fue escenario de la final del Festival de Eurovisión, comenzó con cerca de una hora de retraso, pero no defraudó a los seguidores de la diva pelirroja.
La última vez que el público moscovita había visto en vivo a la artista francesa nacida en Canadá fue en el año 2000, por lo que el concierto de ayer concitó gran expectación.
En la tribuna VIP del Olimpíyski había varios famosos, entre ellos Filip Kirkórov, el rey del pop ruso, y el bailarín de ballet Nikolái Tsiskaridze.
Ya al comenzar su presentación, Farmer deleitó al auditorio con "L'amour n'est rien", uno de sus temas más pinchados en las radios rusas.
Emocionada, Farmer dejó escapar varias lágrimas al interpretar "Ainsi soit je".
Aunque para algunos de los fans de la "Madonna francesa" la dramaturgia del concierto de anoche fue similar a la de su anterior actuación en Moscú, eso no fue obstáculo para que el público se deleitara con la voz, la emotividad y el histrionismo de Farmer.
Según los organizadores, se necesitaron 25 camiones para trasladar los equipos y decorados para el concierto de Farmer, cuya producción tuvo un coste de más de 30 millones de euros.
Desde Moscú, la cantante francesa se dirigirá a Kiev, donde continuará su gira por Europa del Este, que la llevará también a Riga, la capital de Letonia.EFE